Creo que aprendí a leer a los 18 años, no porque antes no pudiera hilar un conjunto de letras, sino porque mis hábitos de lecturas eran muy bajos. Nunca leí un libro para el colegio, solo tenía libros y revistas de mi interés y fueron pocos, solo me quede con los que más me marcaron.
Cuando estaba en el servicio militar leí mi primer libro de verdad y como estaba a pocos días de salir me fui luego de volver a casa a una biblioteca donde la persona a cargo era una señora de edad y que atendía en la modalidad de estanterías cerradas, por lo tanto conocía todos los libros y los contenidos (Era una biblioteca con patas).
El libro que mas me tinco en el momento fue El Mundo de Sofía, luego de eso vino una constante visita a la biblioteca, esas visitas que duraron casi un año, se transformo en una llamada telefónica que me pedía que por favor reemplazara a la bibliotecaria una semana porque estaba enferma. Esa semana termino siendo dos años y solo por el hecho de ser un lector recurrente de esa biblioteca…en fin eso es otra historia, lo que tiene sentido es que no importa el momento para aprender a leer, importa que ese momento llegue, por eso que esta es la semana del libro, donde deberíamos fomentar este habito para que dure por toda la vida.
























con como los amigos....te escogen,te buscan,te abrazan...te hacen suyo.
Bernardo te mando un fuerte abrazo.